4.12 (53) Comenta las ideas fundamentales de la Ilustración y define el concepto de despotismo ilustrado

A. Ideas fundamentales de la Ilustración

A lo largo del s. XVIII, sobre todo durante el reinado de Carlos III, los Borbones llevaron a cabo un programa reformista cuya base intelectual fue la Ilustración. La Ilustración hunde sus raíces en el humanismo renacentista, y sus antecedentes más inmediatos son el racionalismo (Descartes) del s. XVII y el auge alcanzado por las ciencias de la naturaleza, la investigación y la técnica (método científico con Newton a la cabeza). La Ilustración se basó en el culto a la razón, ya que esta no solo podía explicar las leyes de la naturaleza sino también a la sociedad y al hombre. En consecuencia la sociedad se debía organizar racionalmente rechazando la tradición y muchas viejas creencias y prácticas sociales. Progreso y felicidad fueron las dos grandes consignas de este siglo XVIII, expansivo y optimista.

Los partidarios de la Ilustración en España consideraron que los objetivos políticos, económicos y sociales de la Ilustración eran la base adecuada para sacar a España de su decadencia. Estos ilustrados españoles formaban una pequeña minoría donde destacan los siguientes nombres: Feijoo, Campomanes, el Conde de Floridablanca, el Conde de Aranda, Jovellanos, etc., pertenecientes en su mayoría a la nobleza, pues España carecía de una burguesía capaz de hacer suyos estos ideales. La reflexión a la que llegan estos ilustrados es la siguiente: la decadencia de España tiene como causa principal la mala situación económica. Sólo dando un nuevo tono a la actividad económica se podrá dar nueva vitalidad al país. De ahí que algunos de los puntos básicos de su pensamiento fueran:

  • La necesidad de desarrollar en España el cultivo de las “ciencias útiles” (matemáticas, física moderna, química, mineralogía...), consideradas como base de una renovación técnica en la apoyar el resurgir económico.
  • En muchos ilustrados se manifestó un interés evidente por las nuevas teorías políticas que se abrían camino en Europa (fundamentalmente el despotismo ilustrado).

Los ilustrados españoles formaron un grupo con una actuación bastante coherente cuyos aspectos principales eran:

  1. Actuaban agrupados en las “Sociedades Económicas de Amigos del País”
  2. En la divulgación de sus ideas chocaron con el Tribunal de la Inquisición que resultaba un excelente instrumento de control ideológico
  3. Se enfrentaron con el poder de la Compañía de Jesús puesto que monopolizaba casi por completo la Enseñanza Media
  4. Sus proyectos de reforma social y económica tropezaron con los intentos de buena parte de la nobleza y el clero.

Finalmente, en cuanto a las figuras de intelectuales y artistas de signo ilustrado del período podemos destacar: (1) Intelectuales ilustrados como citado Feijoo y Jovellanos (2) Científicos y expedicionarios como Celestino Mutis y (3) Artistas y literatos.

B. El despotismo ilustrado

El despotismo ilustrado fue la teoría política dominante en Europa durante el siglo XVIII y se basaba en dos principios fundamentales: el poder absoluto de la monarquía y el ideal del rey filósofo, quien asistido por las minorías ilustradas, sabía lo que convenía a sus súbditos y estaba en condiciones de impulsar la reforma necesaria para lograr la felicidad de su pueblo.

En España, junto a una minoría ilustrada aparece un nuevo monarca: Carlos III (1759-1788), cuyo absolutismo había adoptado una nueva forma de expresión: el "Despotismo Ilustrado". Ahora el Estado se va a concebir como el encauzador del progreso humano. La función del monarca, que detenta todo el poder, es proporcionar la felicidad a los súbditos, aunque sin su participación ("Todo para el pueblo, pero sin el pueblo"). Carlos III se rodeó de ministros y consejeros reformistas como el conde de Aranda, del conde de Floridablanca y sobre todo Campomanes.

El sistema de gobierno del Despotismo Ilustrado y la ideología de la Ilustración plantean los siguientes objetivos, que, según ellos, servirán para sacar a España de su decadencia:

  1. Centralización político-administrativa, prosiguiendo la labor iniciada por Felipe V.
  2. Educación racionalista y enseñanzas técnicas para el pueblo: se confiscaron los colegios de los jesuitas y se crearon algunas instituciones modelo como los “Reales Estudios de San Isidro, donde se introdujeron materias como Matemáticas, Física experimental.
  3. Afirmación de las "regalías" (defensa de los derechos del rey para intervenir en las cuestiones eclesiásticas) del Estado frente al poder de la Iglesia.
  4. Reformismo económico y social. Elaboración del “Expediente General”, a partir del cual se elaboraron una serie de informes entre los que destacan el del Floridablanca, Campomanes y, sobre todo, el “Informe de la Ley Agraria” de Jovellanos. Asimismo se colonizó áreas de Sierra Morena.
  5. Una apertura ideológica hacia Europa que conlleve la modernización del país.
  6. Una cierta laicización social que elimine el fanatismo religioso (Inquisición).
  7. Una preocupación por el avance de la ciencia, considerada como la base de una renovación técnica en la que apoya el resurgimiento económico.

En suma, el período del Despotismo Ilustrado con sus planteamientos críticos despejo el camino, sin pretenderlo a las grandes transformaciones liberales del siglo XIX.