9.09 (110) Describe la evolución de la dictadura de Primo de Rivera, desde el Directorio militar al Directorio civil y su final

El 13 de septiembre de 1923 el capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado. Dos días después el rey Alfonso XIII mandó formar Gobierno a Primo de Rivera, que decidió convertirse en dictador militar único, aunque contaría con la asistencia de un directorio militar. El nuevo régimen militar se presentó al país, a través de un Manifiesto, como un proyecto de regeneración, un «paréntesis de curación» de los males del país. La dictadura fue la solución autoritaria a una situación insostenible. Las circunstancias que llevaron a la Dictadura son de diverso orden:

  • El auge del nacionalismo en Cataluña y el País Vasco era visto con recelo por los grupos más derechistas, que lo consideraban separatista.
  • La división de los partidos conservador y liberal y el ascenso de socialistas y republicanos.
  • La opinión pública, desengañada del régimen y exasperada por la corrupción política, el alza de precios y la cuestión marroquí.

La dictadura contó con el apoyo del rey, un sector importante del ejército y el empresariado catalán que aspiraba a acabar con el peligro anarquista. Asimismo, también fue importante la pasividad de socialistas y anarquistas. La dictadura se desarrolló en dos fases:

1. Directorio Militar (1923-1925)

Con un gobierno formado exclusivamente por militares que tomó las medidas siguientes:

  • Suspensión (no derogación) del régimen constitucional (la dictadura sería una solución transitoria): La acción política de aquellos dos años se encaminó a acabar con los viejos partidos de la Restauración y el régimen parlamentario. Se disolvieron el Congreso y el Senado y se prohibió a los partidos políticos y sindicatos.
  • Militarización del orden público: Se implantó el estado de guerra durante dos años. El orden público fue otra de las obsesiones de Primo de Rivera, para quien el movimiento obrero, las acciones anarquistas y la delincuencia eran una misma cosa. Se dictaron instrucciones terminantes a los gobiernos civiles para reprimir cualquier tipo de manifestación o protesta, al tiempo que se establecía una rígida censura de prensa. De esta manera la organización anarquista quedó desarticulada.
  • Sin duda, el gran éxito del Directorio militar fue terminar con la guerra de Marruecos. Solventó el conflicto de Marruecos mediante el desembarco de Alhucemas en 1925. En 1927 España había ocupado totalmente su zona de protectorado. La victoria en Marruecos colocó a Primo de Rivera en la cumbre de su prestigio.

2. Directorio Civil (1925-1930)

En diciembre de 1925, cuando ya eran claros los resultados positivos del desembarco de Alhucemas, Primo de Rivera propuso al Rey la sustitución del Directorio Militar por un Gobierno civil. Este cambio demostraba la intención del dictador de perpetuarse en el poder. Para ello necesitaba transformar la dictadura en un nuevo régimen a su medida. El proceso de institucionalización de la Dictadura se realizó mediante la formación de una Asamblea Nacional Consultiva, convocada en 1927. Creó un partido político sin ideología llamado Unión Patriótica que perseguía dar apoyo social a la dictadura (se afiliaron sólo sus partidarios). Además inició un proyecto de nueva Constitución presentado en 1929. Al final, tanto la Asamblea Nacional como la Unión Patriótica demostraron ser un fracaso: ni obtuvieron respaldo popular ni eran una alternativa viable a la Dictadura.

No obstante, si la dictadura se mantuvo hasta 1930, las causas hay que buscarlas en la prosperidad de la segunda mitad de la década, un periodo de especial bonanza en la economía mundial, que permitió en España un crecimiento importante. El Gobierno aprovechó ese clima para realizar una política de intervencionismo económico mediante el fomento de las obras públicas (ferrocarriles, carreteras, energía hidroeléctrica, pantanos), creación de monopolios estatales (Telefónica, CAMPSA, Tabacalera), etc., pero sin proponerse en ningún momento cambios de fondo en la estructura de la propiedad ni en la situación social de la producción. Al final de la década la mala coyuntura económica de 1929 (el famoso crack de la bolsa de Nueva York) impide la continuación de las obras públicas. El régimen entra en crisis. Alfonso XIII retira su apoyo a Primo de Rivera que dimite en enero de 1930. Alfonso XIII decidió restablecer el viejo sistema parlamentario, pero los dos Gobiernos que se sucedieron fueron incapaces ya de resucitar lo que podía considerarse un cadáver político.

Al margen del sistema, los partidos de la oposición establecieron el Pacto de San Sebastián (1930), integrado por republicanos y autonomistas catalanes, a los que se incorporaron después socialistas y anarquistas. Finalmente la caída de la monarquía se produjo por los resultados de las elecciones municipales que tuvieron lugar el día 12 de abril de 1931, donde los partidos monárquicos fueron derrotados. Ante la victoria de los partidarios de la República el rey decidió abandonar España. El día 14 de Abril se proclamaba la Segunda República y se formaba un Gobierno provisional.