Historia de España

8.08 (97) Explica los objetivos de la red ferroviaria y las consecuencias de la Ley General de Ferrocarriles de 1855

En España, durante el siglo XIX, se pretendió llevar a cabo, como en otros países de Europa, el proceso de revolución industrial, que debería transformar la vieja estructura económica, esencialmente agraria, en otra nueva, basada en el desarrollo de la industria y el comercio. Para ello, se siguió el ejemplo ya consolidado en otros países de Europa, como Gran Bretaña, Bélgica, Francia o Alemania, cuyas redes ferroviarias estaban revolucionando no únicamente los transportes, sino la economía en su conjunto, al facilitar los intercambios y potenciar la industria siderometalúrgica.

8.06 (95) Compara la revolución industrial española con la de los países más avanzados de Europa

España accede al proceso industrializador mal y tarde porque llegar a un proceso de revolución industrial, al menos en su primera fase, suponía el desarrollo de una revolución agraria que nunca se dio en el país. Teóricamente los beneficios obtenidos del sector primario financiarían la industrialización pero, al estar el campo controlado por una burguesía poco emprendedora y una nobleza todavía de mentalidad rentista, será el Estado el que deba financiar el proceso industrializador, bien con sus escasos fondos o bien legislando a favor de la entrada de capitales extranjeros.

8.05 (94) Describe la evolución de la industria textil catalana, la siderurgia y la minería a lo largo del siglo XIX

En España, durante el siglo XIX, se trató de impulsar, como en otros países de Europa, el proceso de revolución industrial con el objeto de transformar la vieja estructura económica, esencialmente agraria, en otra nueva, basada en el desarrollo de la industria y el comercio. No obstante, en España se produjo un desarrollo industrial inferior al de otros países con mayor tradición industrial. Los sectores que se desarrollan son:

8.01 (90) Identifica los factores del lento crecimiento demográfico español en el siglo XIX

Si se compara la evolución de la población española a lo largo del siglo XIX con la de otros países europeos, se aprecia en España un ritmo lento de crecimiento, pues pasó de 10,5 millones de habitantes en el año 1797, a 18,6 millones en 1900. Esto representa un aumento del 77 %, mientras que los países de mayor crecimiento económico asistieron a un fuerte crecimiento económico (Gran Bretaña creció en casi un 240 %). Es evidente, por tanto, la relación que existe entre crecimiento demográfico y modernización económica.

7.11 (89) Especifica las consecuencias para España de la crisis del 98 en los ámbitos económico, político e ideológico

La derrota de 1898 sumió a la sociedad en un estado de frustración, ya que significó el fin del mito del imperio español (en un momento en que las potencias europeas forjaban imperios coloniales) y la relegación de España a un papel secundario. La prensa extranjera presentó a España como una nación moribunda, con un ejército ineficaz y un sistema político corrupto (esta imagen cuajó en la sociedad). Las repercusiones del desastre del 98 fueron:

7.09 (87) Explica la política española respecto al problema de Cuba

En la Cuba de mitad del siglo XIX existía un movimiento liberal de cierta importancia, compuesto por pequeños y medianos propietarios de tierras y clase media en general. En principio solo aspiraban a una mayor autonomía de la isla que les permitiera adoptar decisiones acordes con sus intereses, pero la insensibilidad española ante sus peticiones empujó a este sector del reformismo a la revolución independentista.

7.06 (84) Analiza las diferentes corrientes ideológicas del movimiento obrero y campesino español, así como su evolución durante el último cuarto del siglo XIX

Durante la época de la Restauración se produjo una expansión extraordinaria de la acción del movimiento obrero español debido a la progresiva industrialización y la consolidación del capitalismo. De esta manera creció la importancia social y numérica de la clase obrera cuyas formas de actuación cristalizaron en la formación de asociaciones obreras, esto es sindicatos y/o de partidos políticos. Por otra parte, en sintonía con la división del movimiento obrero internacional, en España los socialistas y los anarquistas se fueron organizando por separado.

7.02 (80) Especifica las características esenciales de la Constitución de 1876

Antonio Cánovas del Castillo fue el artífice de la Restauración borbónica y el ideólogo del sistema político de la Monarquía parlamentaria. A tal fin, lo primero que hizo Cánovas fue preparar el retorno a España y al trono de Alfonso XII (Borbón, hijo de Isabel II). Para ello había redactado y hecho firmar al príncipe Alfonso el Manifiesto de Sandhurst, en el que exponía al pueblo español sus ideales religiosos y sus propósitos conciliadores. Pero los militares se adelantaron y se pronunciaron en Sagunto donde el general Martínez Campos, proclamó rey de España a Alfonso XII.

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